miércoles, 8 de agosto de 2012

Todo principio tiene un final (Interrail)

Son las 11:13 de un Domingo cualquiera de Agosto y como muchos otros años, me encuentro en un tren por Europa, en este caso con destino Munich. Pero este año tiene algo especial, algo un poquito más especial que el resto de años, este será el último.





Entre otras cosas, porque el próximo año superaré la edad que permitir disfrutar de él a un precio reducido, además de porque creo en los ciclos, y este, tocó a su fin.

Llega el momento de decir adios a muchas cosas, a muchos lugares, muchas experiencias y seguramente a lo que más me ha enseñado en la vida, el interrail.

Toca despedirse de los madrugones para no perder trenes y aprovechar los días al máximo, de las consignas de las ciudades que parábamos a ver y no hacíamos noche, de los cientos de compañeros de viaje de todas las partes del mundo que te amenizaban el viaje y además te ayudaban a mejorar el inglés, de las habitaciones de 100 camas de los albergues con sólo un baño, de las compras de fiambre en los supermercados que te duraban 10 días, de los magnífcos carteles de las estaciones que indicaban absolutamente todos los trenes que desde allí salían o llegaban y por dónde pasaban, de las comidas angustiosas en el Mcdonalds o similares, de la localización nada más llegar a las ciudades de la tienda AppleStore para tener internet gratis, de las decenas de horas mirando por la ventana del tren los inmejorables paisajes de Europa, de los bolígrafos borrables para tener más días de viaje, de las botellas de agua infinitamente rellenables, del agua con gas...., de los enchufes salvadores del tren, de los revisores y sus multas, del mapa de trenes de Europa, de los descuentos de los museos, de los bed&breakfast, de....tantas y tantas cosas.

Se que se me hará extraño llegar a Julio, Agosto o Diciembre y no ir a Renfe a comprar mi billete y ya de paso explicarles como funciona esto, porque mucha idea no tienen :).


Este es el quinto Interrail a mis espaldas (Italia, Holanda-Suiza, Italia, Europa, Europa) y puedo presumir de haberlos disfrutado con prácticamente todo el mundo que me importa y con gente que aunque no conocía me ha enseñado multitud de cosas y han quedado en mi memoría para siempre, gracias a todos por aguantarme, por escucharme, por dejarme llevar por el entusiasmo, por hacerme reir, por ser...interraileros.

A Miguel por enseñarme los entresijos de esto y hacerme quererlo, por dejarme fotocopiar su casillero de itinerario que yo no tenía porque no me dieron en Renfe!!, por compartir conmigo sus latillas de sardinas y por sus idiomas.



A Fede por dejarse liar por mi, por ser tan ansia, por ejercer de buen amigo durante todo el viaje y mostrar hasta que punto confiaba en mí. A Lourdes por su Inglés, por su decisión y sobretodo por su carácter que nos libró de alguna buena :). A Ana por su predisposición, por mostrarme tanto cariño pasados los años, por sus pies :).




A Chencho por ser el que más tonterias me ha aguantado en la vida, por sus ganas de fiesta, por no poner jamás una mala cara, por ser un gran amigo. 




A Xarlos por ser uno de mis mejores amigos, por haberse convertido en adicto a los viajes y por caerse en Florencia :). 




Y a Sandra, que voy decir de ella, la mayoría de las cosas prefiero decirselas solo a ella, pero para que os hagais una idea, es la que ha inspirado estas líneas viendola mirar embobada por la ventana los paisajes del norte de Italia.



Ahora es el momento de afrontar otros retos, de aprender otras cosas y sobretodo, de cumplir mi sueño, el Transmongoliano, y si es posible espero compartirlo con la gente que he nombrado antes. Os sorprenderá que no haya blog este año, pero no quería repetir una ruta que hice muy similar años atrás, además siendo sincero no tenía muchas ganas :).

Por último permitirme unas palabras de abuelo cebolleta. Tengais la edad que tengais, seais de dónde seais, jamás dejeis la oportunidad de hacer un interrail, no os engañeis por los precios o el miedo, yo hice el primer interrail por 600 euros teniendo que comprar los billetes de avión y el propio interrail 17 días. Solo teneis que dejaros perder por los pueblos más reconditos del país, la montaña más bonita que vuestros ojos alcanzen a ver, bañaros en el río más frío del mundo y sobretodo, disfrutar de cada día como si fuera el último, siempre habrá alguien dispuesto a echaros una mano.

3 comentarios:

  1. Que envidia sana me das, Lázaro :)

    Disfruta este nuevo viaje campeón.

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  2. oooooh!! que bonitooo!! jajaja

    Pero bueno, sabes que entre los retos que quedan, no se cuando, pero uno de ellos será New York con Xarlos y con quién quiera apuntarse jajaja

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  3. Qué grande!! Gracias por incluirme en el blog, me ha hecho mucha ilusión!! Realmente eres un crack para organizar viajes, siempre guardaré un recuerdo muy bonito de aquel interrail! Bueno, espero que aunque de otra manera, sigas haciendo lo que para mi es una de las cosas más bonitas que hay, viajar y conocer gente! Un abrazo!!!

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