lunes, 29 de octubre de 2012

Ruta66: Día 7 (14 de Agosto) (Amarillo-Albuquerque)

"Gran día el de hoy. Teníamos muchas cosas que ver y creo que más o menos cumplimos las espectatívas. Dormimos en un motel de carretera unos kilómetros antes de llegar a Amarillo en el cual nos recibió un megañú primo de torkoulus panzerfaust yabadejab. No estaba mal y el precio rondó los 18$ por barba.

Como no podía ser de otra manera tenía que visitar un zoo antes de irme, algo que hago siempre esté en la ciudad o país que esté. La entrada es gratuita, y aunque apenas tiene 20 especies y unos 35 animales no está mal para pasar un rato, eso sí da mucha pena ver a lo animales en tampoco espacio. Sobretodo nos llamó la atención un tigre que no paraba de dar vueltas a la jaula y que tenía una cara de tristeza..

El zoo está dentro de la ciudad en un gran parque junto al miniparque de atracciones y es de fácil acceso.

Parque cercano al zoo


En el Zoo

Con el sabor amargo que nos dejó el zoo fuimos a uno de los sitios más representativos de Amarillo, el Cadillac Ranch. En realidad sorprende mucho la zona en la que está situado; al lado de la interestatal  su acceso; un camino de arena y su cuidado; bastante lleno de basura. En realidad son sólo 10 Cadillac clavados en el suelo llenos de pintadas de la gente dónde dejan su recuerdo, pero mola, es curioso.

Cadillac Ranch

Más tarde tras coger el cañonero nos largamos al Histórico distrito 66, dónde compramos un montón de cosas en una tienda de antigüedad que molaba mucho, cuyo dueño era bastante majo y uno de sus empleados hablaba español y pudimos intercambiar conversaciones. Es una barriada llena de referencias a la Ruta66 tanto en carteles como tiendas y demás.

Distrito 66

Después de eso llegó sin duda el mejor momento del día, comernos un gran chuletón del Big Texas Steak Ranch. Nada más entrar nos dimos cuenta de que no era un simple restaurante, es un negocio bien montado. En la entrada tienen el chuletón de 72 onzas, y el resto de platos que tienes que comerte si quieres que te salga gratis. Como teníamos más hambre que un perro, no tardamos en irnos a comer, y más o menos pedimos lo mismo, pero cuando llegaron los platos....madre mía. Aparte de ser enormes, es que la guarnición ya acaba contigo. La verdad es que estaba todo buenísimo y además el postre, una tarta de chocolate que perfectamente era unas 8 veces más grande que las de España. Todo esto por unos 36$ por barba.
Mientras comíamos un chico se subío al escenario habilitado para intentar el reto, pero no lo consiguió.

The Big Texas Steak Ranch

Con la tripa llena nos dirigimos hacía el cañón de Palo Duro, pero tampoco vimos mucho porque nos equivocamos de camino.
De camino paramos en un supermercado en busca de un cable Aux, para poder escuchar un poco de música española, pero lo único que conseguimos fue una enorme tromba de agua que en mi caso que me tocaba conducir, complicaba bastante la conducción.

De camino a Albuquerque

Por la noche llegamos a Albuquerque y bajamos a tomar algo a una Cantina Mexicana por la que nos cobraron 10$ de entrada más 5$ por consumición que estaba al lado del motel."

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