lunes, 5 de noviembre de 2012

Cementerios electrónicos: ¿A dónde van nuestros PCs?

Seguro que nunca os habéis preguntado dónde acaban vuestros aparatos electrónicos, vamos yo por lo menos no lo había hecho, para mí su ciclo de vida era así: 
  • Compra en Ebay -> Uso -> Reventa en Ebay 
  • Compra en tienda en España -> Me doy cuenta de que soy idiota -> Reventa en Ebay -> No lo quiere nadie -> Reventa en Segundamano -> Que no tío ! -> A la Basura desmontado -> Piezas -> Reventa en Ebay 
  • Compra en tienda en el extranjero -> Uso -> Reventa en Ebay
  • AIRIS -> Basura
Pues ahora lo vais a saber, nuestra basura tecnológica acaba exactamente aquí. Y sí, tengo pruebas que lo demuestran (no penséis que vais a encontrar mi PC….). No creo que la lectura de este artículo os haga cambiar nada, tampoco lo espero, principalmente porque sería un hipócrita si dijese que yo cambiaré algo….es triste, pero es la verdad, sinceridad ante todo. 

Es muy difícil calcular exactamente la cantidad de basura electrónica que se genera anualmente en todo el mundo, pero unas cifras aproximadas lo tasan en 50 millones de toneladas, que no está mal. En esta basura incluimos móviles, ordenadores, impresoras, televisiones, Jordi Urtado, Ramoncín….ups! 

Toda esta cantidad de mierda necesita un lugar dónde alojarse pues su destrucción total es imposible y la casi total es muy cara, así que lo más fácil es mandarla a un país dónde nadie se queje, o si lo hacen, no importe, como por ejemplo Ghana, en concreto el barrio de Agbogbloshie


Este cementerio electrónico (e-waste) está ubicado entre el rió Densu que se ha convertido en una auténtica pocilga completamente contaminada y que ha estropeado un lugar hace años dedicado a la pesca de los lugareños que buscaban aquí algo de alimento. Miles de niños acuden diariamente a rebuscar entre esta basura en busca de cobre, aluminio y cualquier otro material que puedan vender exponiéndose a materiales peligrosos como el cadmio o el plomo y a lesiones importantes por cortes o golpes. Entre los peligros a los que se exponen destacan: 

  • Plomo en tubos de rayo catódico y soldadura
  • Arsénico en tubos de rayo catódico más antiguos
  • Trióxido de antimonio como retardante de fuego
  • Retardantes de flama polibromados en las cubiertas, cables y tableros de circuitos
  • Selenio en los tableros de circuitos como rectificador de suministro de energía
  • Cadmio en tableros de circuitos y semiconductores
  • Cromo en el acero como anticorrosivo
  • Cobalto en el acero para estructura y magnetividad
  • Mercurio en interruptores y cubiertas

Lo curioso de todo esto es que muchas de las empresas que mandan aquí sus materiales recompran lo que les interesa a los traficantes de la zona porque les sale más barato que extraerlos directamente. Esto está directamente relacionado con la obsolescencia programada que trataremos en un artículo próximamente  pues merece un detalle bien grande. Es curioso que exista una normativa internacional que prohiba el envío de basura a terceros países y que no se respete pero es más curioso todavía que la mayoría de esta llegue como donaciones a los países poco desarrollados que cuando la reciben se ven obligados a tirarla porque descubren que es inservible. Sin hablar ya de las estrategias para ocultarla en los depositvos, entre las que figuran por ejemplo, llenar las CPUs de Teléfonos móviles o similares que no funcionan o poner en la parte que se revisa en las aduanas el material en mejor estado y dejar detrás el resto. 


Gracias a muchas organizaciones no gubernamentales se han podido detener estos hechos o por lo menos denunciarlos, ayudados eso sí, por haber encontrado entre estas montañas de basura ordenadores con información de Ministerios, Departamentos y/o Oficinas Gubernamentales, tiene gracia….mucho escudo antimisiles, mucho escudo anti piratas pero luego tiramos los PCs sin formatear…. 


Para finalizar, quiero hacer una reflexión más de estas que me caracterizan. Cuando hablamos de avance de la ciencia no debemos centrarnos sólo en el avance puramente tecnológico sino también en la reutilización y desmantelado de estos buscando realizar el menor impacto posible en el entorno. La mayor parte de las veces nos olvidamos de esto último….por eso, os paso una idea interesante. La organización sin ánimo de lucro Ewaste Foundation, con el objetivo de neutralizar este problema, “ha puesto a disposición de empresas y organizaciones principalmente una herramienta online mediante la que éste podrá medir su huella electrónica (Ewaste footprint). Una vez se conoce el impacto de los equipamientos electrónicos, éste se puede compensar mediante la adquisición de un certificado de residuos. Por cada certificado vendido, Ewaste Foundation se encargará de retirar el correspondiente número de equipos peligrosos de los vertederos africanos para tratarlos de una forma ecológica y segura.

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